miércoles, 2 de enero de 2008

Diputados "colorines" definen su permanencia en la DC en cita clave con Adolfo Zaldívar




Un encuentro clave para definir su permanencia o eventual renuncia a la Democracia Cristiana, a una semana de que el tribunal supremo resolviera expulsar a su principal líder, el senador Adolfo Zaldívar, sostendrán los parlamentarios del ala "colorina" de la colectividad esta noche, en una suerte de cónclave para tratar de acordar una postura común frente a la crisis interna y los anuncios de un nuevo referente político.La reunión-cena -la primera que congrega a todos los "colorines" desde que el TS comunicara su fallo- tendrá lugar en uno de los comedores del Congreso, y a ella asistirán, además del propio Zaldívar, los diputados Jaime Mulet, Alejandra Sepúlveda, Eduardo Díaz, Pedro Araya y Carlos Olivares.Según se comenta al interior del grupo, el principal propósito del encuentro es escuchar las distintas posturas que existen frente a la idea de renunciar en bloque a la militancia DC, sobre todo luego que la decisión de Adolfo Zaldívar de no judicializar el conflicto, y dar por cerrada su vinculación con el partido, tomara por sorpresa a algunos de sus colaboradores más cercanos.Partidarios de dar la pelea hasta el final para tratar de revertir la sentencia del tribunal supremo, aun cuando han hecho ver que acatarán lo acordado por la mayoría del grupo, figuras como los diputados Alejandra Sepúlveda y Pedro Araya, además de los abogados Hernán Bosselin y Ramón Briones (principales asesores legales de Zaldívar), han defendido internamente la idea de permanecer dentro del partido.Una postura que se contrapone con la promovida por quien es el hombre más cercano a Zaldívar, el diputado Jaime Mulet. El parlamentario que ocupara el cargo de secretario nacional DC bajo la administración del senador "colorín", fue siempre contrario a la posibilidad de llevar la batalla en contra de la mesa "alvearista" a los tribunales, y hoy es uno de los principales promotores de la idea de renunciar en bloque para conformar un nuevo referente político.En ese afán Mulet es secundado por los diputados Eduardo Díaz y Carlos Olivares, por lo que no se descarta que finalmente sean sólo ellos tres los que terminen renunciando a la DC para seguir a Zaldívar.Frente a un escenario de ese tipo, advierten en el entorno "colorín", lo más probable es que quienes permanezcan en el partido continuén funcionado como tendencia interna, manteniendo siempre el vínculo con Zaldívar y su nuevo referente.En ese contexto, hay quienes promueven ya la idea de levantar una lista para competir con Alvear en las próximas internas, buscando para ello alianzas con figuras como el senador Eduardo Frei, el ex ministro Andrés Zaldívar, el diputado Gabriel Ascencio, y el ex intendente Marcelo Trivelli.A la espera de adoptar una decisión como grupo, antes de emitir cualquier pronunciamiento, el diputado Pedro Araya dijo ayer que entre mañana y el viernes anunciarán si renuncian o permanecen dentro de la DC. "Sólo después de esa reunión (la de esta noche con Zaldívar) estaremos en condiciones de decidir si nos vamos o no", dijo el parlamentario.PRESIONESEL DIPUTADO Roberto León dijo que la "presión" de Zaldívar tiene "confundidos" a los parlamentarios colorines.

sábado, 29 de diciembre de 2007

La estrategia oculta de Adolfo Zaldívar


Fiel a su estilo de mantener el suspenso, ni siquiera durante las tensas horas que precedieron al fallo del tribunal supremo, Adolfo Zaldívar les confió a sus más cercanos cuál era el camino que emprendería cuando se concretara la anunciada expulsión de su partido. Tanto, que hasta último momento imperaba la idea de que cedería a la tentación -que él mismo reconoció que fue grande- de dar la pelea en los tribunales, que confiaba ganar. Pero finalmente, contrariando la posición de sus abogados, aunque, sobre todo, su propio espíritu combativo, el rebelde senador de la DC decidió desechar esa alternativa, al convencerse de que la judicialización del conflicto no sería funcional para sus expectativas futuras. Con la mirada puesta en una batalla política de más largo aliento, Zaldívar calculó que era inconducente continuar dando la pelea al interior del partido, menos si ésta se radicaba en la justicia. En su análisis consideró que, además del desgaste que ello implicaba, podía tener un efecto negativo en las bases que no quieren más guerrilla chica. La decisión, al final, ni siquiera fue intentar una pelea política desde dentro de la DC, sino apostar a la creación de un nuevo referente que pueda atraer a aquellos desencantados de su partido o de la Concertación, con la aspiración final de producir un reacomodo en el actual escenario político. La compleja fuga Claro que para esta jugada, la primera condición que se propuso el propio senador fue no iniciar su aventura en solitario. Con ese fin, prácticamente se aseguró que los cinco diputados colorines que lo han acompañado últimamente, abandonen las filas de la DC, como anunciarían en los próximos días. En el entorno del senador esperan que este gesto sea un aliciente para que otros dirigentes, como algunos de los presidentes regionales, alcaldes o concejales, adopten una actitud similar, aunque saben que un éxodo significativo está condicionado a si aquellos que tienen cargos en el aparato estatal -que, instalados por el propio Zaldívar, no son pocos- están o no dispuestos a perder sus cargos. En contra de una fuga que pudiera remecer a la DC conspira, además, el hecho de que muchas de aquellas figuras que lo han acompañado desde sus inicios, como los abogados Hernán Bosselin o Ramón Briones, no están dispuestos a abandonar el partido, porque -tal como lo manifestaron desde el comienzo- eran partidarios de dar la pelea judicial o política, pero desde dentro del partido, con la esperanza de recuperar sus cuotas de poder. En el entorno del expulsado senador reconocen que el arraigo partidario que tienen los militantes de la DC impedirá que ese 20 por ciento en que calculan a sus seguidores esté dispuesto a dejar el partido, aunque aseguran que ello podría ser cuestión de tiempo. Con ChilePrimero Para eso, el senador expulsado de la DC comenzó a dar sus primeros pasos. Pese a que no ha sido explícito en definir el nuevo referente que pretende crear, ha dado algunas luces en cuanto a que a lo menos no descarta establecer algún tipo de acuerdo con ChilePrimero, el movimiento liderado por Fernando Flores y Jorge Schaulsohn. Reconociendo que ideológicamente tiene poco o nada en común con los ex PPD, dado el contraste entre el liberalismo de éstos con su postura más estatista contraria al modelo, Zaldívar ha reconocido, sin embargo, que estratégicamente comparten visiones políticas, como es el agotamiento del actual esquema político, y en particular de la Concertación. En esa línea, incluso tienen prácticamente algunos acuerdos para usar el poder que tendrán no sólo en el Senado, sino también en la Cámara, donde con sus votos la Concertación pierde la mayoría, permitiéndoles actuar como una especie de partido "bisagra". Conscientes de que el principal riesgo es que ni el Gobierno, ni las principales fuerzas políticas estén dispuestos a entregarles ese poder negociando con ellos, la primera medida de fuerza que intentarán será impedir que la Concertación se quede con la presidencia en ambas cámaras legislativas. Tal posibilidad, que incluso ha puesto en alerta al oficialismo, es, en el caso del Senado, postular eventualmente a Flores, en tanto en la Cámara, a Alejandra Sepúlveda, los que podrían ser elegidos si es que se llega a un acuerdo con la oposición. De no ser así, porque la Alianza se resiste, a lo menos lograrían que la Concertación quede obligada a ceder un año de mandato a la derecha. Entendiendo que la posibilidad de consolidar un liderazgo desde el Congreso sólo durará dos años, hasta las parlamentarias del 2009, la pretensión de Zaldívar es comenzar a armar su fuerza electoral a partir de las municipales del próximo año. En su círculo admiten que para esa fecha será imposible que esté constituido el nuevo referente, por lo que la idea que está trabajando es hacer un pacto electoral con ChilePrimero, que le permitiría postular a sus candidatos en esa lista, lo que posibilitaría que ambos se potencien consiguiendo así el triunfo de algunos alcaldes y concejales en desmedro especialmente de la DC y la Concertación. Mirando a La Moneda Con las expectativas de obtener algún triunfo en las municipales, Zaldívar espera armarse una plataforma para aquello que verdaderamente lo impulsa, como es llegar al 2009 con la posibilidad de romper la actual correlación de fuerzas Concertación-Alianza. Para esa aspiración, el senador no pretende dar ninguna batalla para mantenerse en el Senado, porque son reconocidas por él mismo sus aspiraciones de ser candidato presidencial. Con realismo, sabe que se trataría de una aventura, pero desde esa posición, cree que podría respaldar candidatos al Parlamento con posibilidades ciertas de ser electos al margen de las actuales coaliciones. No sólo apunta a algunos de los actuales diputados colorines que emigrarían de la DC, como Jaime Mulet, Alejandra Sepúlveda o Pedro Araya -que ganaron con más del 30% de los votos-, sino a otros caciques locales que pudieran sumarse a la lucha de ir a la conquista de los electores desencantados. Con ello, la expectativa del líder de los colorines no sólo es romper de facto el binominalismo en el Congreso, sino convertirse en un factor determinante para las presidenciales. En los cálculos que hacen en su entorno, su referente -encabezado por él como abanderado presidencial- podría obtener dos, tres o cuatro puntos, los que, sumados a un porcentaje similar de los postulantes de ChilePrimero, les permitiría manejar el triunfo en la segunda vuelta, como un primer paso para el reacomodo de las actuales coaliciones. Claro que para saber si podrá concretar sus sueños, el propio Zaldívar reconoce que falta mucho tiempo.

Poder de independientes se medirá en renegociación de mesa del Senado


De haberse mantenido cada uno por su cuenta, los senadores Adolfo Zaldívar (ex DC), Carlos Cantero (ex RN), Fernando Flores (ex PPD) y Carlos Bianchi (independiente) ni siquiera habrían contado con tiempo para intervenir en la hora de incidentes del Senado. La decisión de crear un comité parlamentario independiente les otorgará un poder de definición en materias legislativas y administrativas, que obligará al Gobierno y al resto de los senadores a tener en cuenta su opinión y a negociar con ellos. El nuevo comité contará con más senadores que los radicales (3) y que el PPD (2) y uno menos que la bancada DC (5). Zaldívar, Cantero, Flores y Bianchi serán fundamentales como grupo para resolver materias conflictivas entre el oficialismo y la oposición, luego que la Concertación perdiera su mayoría en la Cámara Alta. Carlos Cantero indicó ayer que "no vamos a equilibrar ni desequilibrar nada. Nosotros vamos a resolver lo que más convenga, lo que sea de mayor interés y nos interprete de la mejor manera posible". Por su parte, Carlos Bianchi dijo que el nuevo comité, por su carácter de independiente, respetará la diversidad de sus integrantes "pero, necesariamente, el Ejecutivo va a estar obligado a relacionarse con nosotros". Ambos parlamentarios, no obstante, discrepan sobre el momento en que debe ponerse en marcha el comité independiente. Cantero considera que debe partir en enero, mientras que Bianchi propone que sea en marzo. Los dos coinciden, en cambio, en que los miembros del nuevo comité deben jugar un rol importante en la conformación de la mesa del Senado, en marzo próximo, y que incluso uno de ellos -Zaldívar, Flores o Cantero- debiera aspirar a la presidencia o a la vicepresidencia. Estiman que el acuerdo que logró la Concertación cuando era mayoría -que entregó dos años de la presidencia a Eduardo Frei (DC), el próximo a Ricardo Núñez (PS) y el siguiente a Roberto Muñoz Barra (PPD)- dejó de tener vigencia, porque al cambiar la correlación de fuerzas se tiene que entrar a nuevas negociaciones. Bianchi manifestó que "es bueno que el país se dé cuenta de cómo se dividían los cargos. Eso, gracias a este nuevo comité, ya no será posible". Al asumir una organización institucional, los senadores que se encuentran al margen de los partidos políticos tendrán activa participación en las reuniones de los comités con la mesa del Senado, donde se negocian los proyectos de ley que se ven en sala, se decide la agenda legislativa, se fijan plazos para indicaciones y se resuelven las materias de las que se dará cuenta en el hemiciclo. La creación del nuevo comité obligará al Senado a equipar una sala para él, otorgarle un millón 800 mil pesos mensuales para asesorías, 350 mil pesos para secretaría, facilitarle un comedor y reubicar los escaños de los legisladores en el hemiciclo.

Diputados "colorines" afinan renuncia a la DC y perfilan nueva bancada transversal



Sumados a la determinación de Adolfo Zaldívar de integrar la bancada de senadores independientes, los cinco diputados DC más afines al expulsado parlamentario apuestan a articular su propio grupo en la Cámara Baja. Para esto, el primer paso será renunciar al partido de Soledad Alvear, algo que deberían materializar durante la próxima semana, cuando hagan pública su reacción por la marginación del "colorín". Se estima que allí, junto con expresar su rechazo a la expulsión, se despedirán de las filas democratacristianas. Fue el propio Zaldívar quien se encargó de dar algunas luces respecto de los pasos que seguirán los diputados Jaime Mulet, Alejandra Sepúlveda, Pedro Araya, Eduardo Díaz y Carlos Olivares. "Están en libertad de acción, siempre la han tenido, pero tengo confianza en que ellos lo van a hacer (renunciar) porque tenemos el mismo diagnóstico", dijo ayer el sancionado senador a radio Agricultura. Con el éxodo ya zanjado, la idea es abocarse a la estructuración de la nueva bancada, uniendo fuerzas con el ChilePrimero, Esteban Valenzuela; el ex PPD Álvaro Escobar y la regionalista Marta Isasi, lo que fortalecería un grupo de ocho legisladores. La mayor relevancia de lo anterior es que tal como ya venía ocurriendo en el Senado -y que se ratificará aun más ahora con el comité independiente de Carlos Bianchi, Fernando Flores, Carlos Cantero y Zaldívar-, la mayoría concertacionista de 61 diputados en la corporación desaparecerá, quedando en manos de la Alianza y de los independientes la agenda del Gobierno (ver cuadro). La articulación de este nuevo grupo ha sido vista como el primer paso de Zaldívar para materializar su nuevo referente y que, de acuerdo a sus cercanos, buscará tener como denominador común el no ser excluyente, de centro, humanista y cristiano-laico. El plan incluye también giras a nivel nacional y contactos con los grupos de independientes a lo largo del país, entre éstos el Partido Regional Independiente (PRI) y el Movimiento Humanista Cristiano, conformado por ex DC que en su gran mayoría, en la pasada campaña presidencial, apoyaron al abanderado de RN, Sebastián Piñera. De hecho, la noche del jueves, Zaldívar recibió en su casa al abogado Roberto Mayorga, quien, paradojalmente, fue expulsado de la DC bajo el mandato del "colorín", por haber respaldado a Sebastián Piñera. En la cita, junto con solidarizar con el senador, Mayorga le expresó su disposición para trabajar juntos. En el plano electoral se buscará concretar una alianza con ChilePrimero para las municipales, teniendo también como opción al PRI, agrupación que ya le expresó su solidaridad al "colorín" por su expulsión de la DC. Fin de la mayoría oficialista E n marzo de 2006 juraron 65 diputados bajo el alero de la Concertación. Hoy, tras la renuncia al PPD de Álvaro Escobar y Esteban Valenzuela (ahora ChilePrimero) y los desafueros del PS Iván Paredes y de la PPD Laura Soto, el conglomerado cuenta con 61 escaños contra los 54 de la Alianza. Pero con el nuevo escenario que se configuraría si se materializa la renuncia de los "colorines" a la DC y si los independientes se suman a la Alianza, en determinadas discusiones los resultados serían de 62 votos para la oposición y de 56 para el pacto de Gobierno, con lo que la mayoría oficialista, tal como ocurre en el Senado, desaparecerá, dejando en manos de RN, la UDI y el nuevo grupo de legisladores autónomos, la viabilidad de gran parte de los proyectos de ley relevantes para el Ejecutivo

Martínez frena críticas a diputados colorines y busca aislar a Zaldívar



Los abogados Hernán Bosselin y Ramón Briones, dos históricos aliados de Adolfo Zaldívar en la DC y ex socios de él en un buffete, notificaron ayer que no se sumarán al nuevo referente que anunció el senador tras ser expulsado del partido, la madrugada del jueves. Tampoco lo harán otros de sus partidarios, como el embajador de Chile en Londres, Rafael Moreno, y algunos de sus colaboradores más cercanos, como el dirigente Enzo Pistaccio.

Bosselin, el principal asesor legal de Zaldívar, dijo que sumará fuerzas con otros dirigentes para desbancar a Soledad Alvear de la presidencia de la DC. Briones, en cambio, sostuvo que "estoy por dar una lucha feroz" al interior del partido.

Sin el apoyo de varios parlamentarios afines a su sector, como Mario Venegas, Carolina Goic, Sergio Ojeda y Jorge Sabag, Zaldívar señaló ayer que confiaba en que los cinco diputados que aún lo respaldan renuncien a la DC (ver recuadro). Estos son Jaime Mulet, Carlos Olivares, Pedro Araya, Alejandra Sepúlveda y Eduardo Díaz.

El llamado del senador, sin embargo, contrasta con los que ha efectuado en privado el ex diputado Gutenberg Martínez, quien ya echó a andar un plan para retener a los disidentes en la DC y aislar a Zaldívar.

El domingo 16, 10 días antes de que el ex timonel fuera expulsado de la DC, Martínez encabezó un encuentro con parlamentarios, miembros de la directiva y algunos consejeros de la colectividad que adhieren a la mesa de su esposa, Soledad Alvear.

Diversas fuentres de la DC señalan que en la reunión, efectuada en la residencia del diputado Juan Carlos Latorre, Martínez dio una clara señal a los invitados: frenar los ataques a los parlamentarios colorines y focalizar su ofensiva en Zaldívar.
"Sin persecución"

En la directiva DC señalan que no es conveniente producir una escisión partidaria tras la expulsión de Zaldívar. Ese escenario, dicen, sólo es favorable para el senador, por lo que la decisión del alvearismo es dar garantías a los colorines y no excluirlos de algunas decisiones clave, como la selección de candidatos municipales.

Más aún, en altas esferas DC añaden que Martínez es partidario de asegurar los cupos parlamentarios de los disidentes, en la medida que no sigan confrontándose con la mesa.

Así, ante varios de los diputados más críticos a los colorines, como Gonzalo Duarte, Roberto León y Gabriel Silber, Martínez abordó en el encuentro el costo que implicaba para el partido la renuncia de los disidentes.

"Nos dijo que no había que hacer una persecución a las facciones internas, ni entrar en un aniquilamiento del sector colorín", señala un asistente.

En esa línea, añaden en la DC, Martínez planteó la necesidad de bajar el perfil a la posibilidad de pasar al diputado Díaz al Tribunal Supremo por señalar que la directiva actuaba como una "mafia siciliana".

En sintonía con la decisión de la directiva, su vicepresidente, Jorge Burgos, señaló a La Tercera que "estoy disponible a hacer todo lo posible para mantener la convivencia interna". Una postura similar tuvo el diputado Latorre: "Nuestro trato debe ser el mismo con cualquier militante". Su par Roberto León añadió que "ellos van a ser uno más de nosotros, pero todos con el mismo norte... No es nuestra intención andar expulsando a gente"

Pizarro dice que pugna entre directiva y Zaldívar fue "muy mala propaganda" para la DC


El senador DC Jorge Pizarro se mostró preocupado por la imagen que quedó en la opinión pública luego de la disputa entre el senador Adolfo Zaldívar y la directiva de la falange, episodio que terminó con la expulsión del partido del parlamentario colorín.

Según sostuvo Pizarro en entrevista con La Tercera Online la situación en que quedó la DC ante la ciudadanía es "complicada" porque "ha sido muy mala propaganda, aparte del objetivo de Adolfo Zaldívar de tratar de destruir la Democracia Cristiana".

En ese sentido el senador agregó que "sin duda que Zaldívar le generó un daño enorme al partido, por eso fue expulsado".

Consultado por cuál serían a su juicio las razones de fondo que llevaron al senador colorín a separarse de la línea partidista, Pizarro explicó que Zaldívar "hace más de un año, al perder el control del partido, inició una operación para generar un rompimiento en la Concertación dentro del partido y con el gobierno para poder formar un referente político distinto, que pudiera darle a él la posibilidad de liderar una candidatura presidencial que es su gran obsesión".

Y en con este fin, para Pizarro "el Transantiago es una excusa que le permitía tratar de posicionarse frente a la opinión pública".

Pizarro descartó que la mesa directiva presidida por Soledad Alvear haya perdido fuerza o se viera deslegitimada ante las bases luego de protagonizar la pugna con el senador colorín. "La mesa hizo lo que tenía que hacer con un militante que está en una actitud rupturista", recalcó.

Según explicó el legislador no sería necesario -como plantean algunas figuras al interior del partido como el senador Ruiz-Esquide- que la próxima directiva tenga una concepción integradora que fomente la unión del partido.

"Esta mesa tuvo un respaldo espectacular, de más del 70%, está integrada por dirigentes de distintas visiones al interior del partido y existe una gran renovación, a mí me parece que lo han hecho muy bien", sostuvo.

Pizarro espera que ahora, tras la expulsión de Zaldívar, el partido se concentre en cumplir la carta de navegación que estableció el Congreso Ideológico y "ser capaz de liderar la Concertación, respaldar el gobierno de la Presidenta Bachelet y proyectarse como una fuerza importante más allá del 2009".

Pizarro dice que pugna entre directiva y Zaldívar fue "muy mala propaganda" para la DC